¿CÓMO MANEJAR EL ESTRÉS?


El estrés es una de las principales enfermedades que atentan contra la salud y el bienestar, sin embargo, debe ser entendido como una reacción adaptativa ante el peligro que es capaz de incrementar la memoria, focalizar la atención e impulsarnos a la acción.

Al enfrentarnos a situaciones que percibimos como amenazantes nuestro cuerpo produce una hormona llamada cortisol cuya función principal es movilizar la energía del cuerpo para potencializar respuestas rápidas de enfrentamiento y huida. Es un mecanismo de supervivencia muy eficiente que hemos usado desde la prehistoria.

En la sociedad moderna pocas veces debemos enfrentar situaciones de vida o muerte, no obstante a diario vivimos la misma reacción fisiológica cuando afrontamos problemas que nos desbordan. Aprender a controlar el estrés es importante porque cuando los cambios bioquímicos que provoca se prolongan en el tiempo, se vuelve crónico y se convierte en un riesgo para la salud debido a los recursos físicos y mentales que invertimos a largo plazo.

CLAVES PARA REDUCIR EL ESTRÉS CRONICO

  • Esperando lo mejor del futuro, pero planificado y trabajando para conseguirlo. Manteniendo una autoestima positiva, siendo optimistas y cultivando valores como perseverancia, creatividad, objetividad, entusiasmo y curiosidad. Ver ¿PODEMOS APRENDER A SER FELICES?
  • Incrementando la hormona oxitocina en el cuerpo, la cual se produce con vitamina C y se activa saboreando las cosas buenas de la vida y realizando actividades placenteras. La oxitocina promueve las relaciones de compromiso y confianza.
  • Liberando los rencores y encontrando humor en la vida cotidiana. La risa produce hormonas saludables como la endorfina, reduce el dolor y fortalece el sistemas inmune, estimula el pensamiento positivo y creativo y promueve las relaciones sociales y la empatía.
  • Disfrutando de una Vida Sana. Los hábitos que ayudan a reducir los efectos del estrés crónico y a regular los niveles de cortisol en el cuerpo incluyen establecer horarios de comidas y de sueños regulares, ejercitarse diariamente ó por lo menos tres veces a la semana y por periodos no superiores a 45 minutos, alimentarse de forma saludable y practicar ejercicios de relajación
  • Construir y mantener buenas relaciones con otras personas, siendo amable, generoso y agradecido.