¿Cómo controlar el miedo?


“Aprendí que el coraje no era la ausencia de miedo: sino el triunfo sobre el. El valiente no es quien no siente  miedo sino aquel que conquista el miedo”

Mandela

El miedo  es una emoción innata y natural del ser humano, tiene como función adaptativa  la auto protección y el cuidado de la vida de nuestros de seres amados. Nos permite anticiparnos ante una amenaza o peligro y nos genera sentimientos de ansiedad, incertidumbre e inseguridad que nos obligan a actuar.

Cuando una persona se enfrenta a un peligro real, todo su sistema biológico se transforma para poder enfrentar la situación. El sistema nervioso simpático  activa la respuesta de estrés que da prioridad a la supervivencia y  aplaza todo  lo demás.  Este sistema diseñado para proteger la vida, puede deteriorar la salud cuando lo mantenemos activado de forma permanente ante situaciones que no implican peligro  vital.

El miedo incontrolado afecta los sistemas cardiovascular, autoinmune, digestivo, reticular cerebral y es un factor predisponente para el desarrollo de enfermedades crónicas y el Cancer. Nuestra poderosa mente tiene la capacidad de activar la misma respuesta biológica de supervivencia cuando tenemos pensamientos irracionales o negativos acerca de nosotros, el entorno o el futuro.

Auto afirmaciones como “nunca conseguiré un trabajo”,  “me siento como un tonto” o “nunca lograré nada”,  generan en las personas sentimientos de ansiedad, depresión, y desesperación. A fin de lograr  una vida equilibrada y saludable es importante hacer  una evaluación más realista del peligro, prestar mayor atención a las experiencias positivas y reevaluar nuestras creencias  disfuncionales.

Estamos en capacidad de educar la mente para controlar el miedo implementando las siguientes estrategias:

  • Identificar los pensamientos automáticos que nos generan malestar.
  • Reconocer las emociones, sentimientos y síntomas físicos que dichos pensamientos nos producen.
  • Analizar los pensamientos y preguntarnos si son realmente verdaderos o son errores lógicos que hemos aprendido a utilizar de forma automática. ¿El temor que tengo es una verdadera amenaza? ¿Qué sería lo peor que podría pasar? Puede que debamos comprobarlo con otra persona o que necesitemos más información.
  • Tomar  medidas para reducir el miedo:
    • Si al evaluar el miedo, encontramos que existe un peligro real: solicitemos ayuda y busquemos la forma de controlar dicha amenaza o de enfrentarla de forma segura.
    • Si al evaluar el miedo, encontramos que el peligro se encuentra en nuestra mente; desarrollemos  autoafirmaciones  más racionales, positivas y útiles. Recordemos que el lenguaje genera realidad.
  • Cultivar actitudes y valores positivos como esperanza, cooperación, generosidad, responsabilidad, compasión, serenidad, libertad y gratitud.
  • Practicar ejercicio y técnicas de relajación o meditación.
  • Compartir con otras personas y sonreír
  • Mantener la atención en el presente y disfrutar la vida

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